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Phoenix encuentra rastros de
hielo
Junio 2008
Imagen de la zanja 'Dodo-Goldilocks' - Foto NASA Noticia del 20 de junio 2008 Phoenix encuentra rastros de
hielo en Marte Los científicos que trabajan
en la misión de la sonda Phoenix de la NASA en Marte informaron de lo que
denominaron pruebas convincentes de que el robot ha encontrado hielo cuando
excavaba en la superficie marciana. La NASA tiene previsto dar
más detalles sobre el descubrimiento durante una rueda de prensa. Fuente: Diario de Necochea La NASA está convencida de que
la sonda Phoenix ha desenterrado hielo en Marte S. Basco. Madrid Los científicos encargados
del seguimiento de la misión Phoenix se muestran cada vez más convencidos de
que la sonda de la NASA ha encontrado hielo a pocos centímetros por debajo de
la superficie de Marte, muy cerca del Polo Norte. La pala de su brazo robótico ha desenterrado hasta ahora ocho pequeños
retazos de material blanco y brillante, de apenas un par de centímetros
cuadrados de superficie -apenas como un dado-, que fueron fotografiados el
pasado día 15 por las cámaras de la Phoenix. Cuatro días después, el
pasado jueves, esas manchas blancas y brillantes habían disminuido considerablemente
su tamaño, o simplemente ya no estaban en su lugar.
El recuadro de la izquierda con trozos
blancos, a la derecha se nota cómo han desaparecido. Foto:
NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Texas A&M University Los técnicos del Laboratorio
de Propulsión a Chorro (JPL, Jet Propulsion Laboratory) en Pasadena
aseguraban ayer, en la página web de esta
institución, que «estas manchas estaban constituidas por agua helada, que se
ha sublimado tras verse expuesta al Sol durante unos días». En ese caso, la
placa de hielo no podría ser muy gruesa. «Una
indicación perfecta» «Esto debe ser hielo»,
afirmaba también Peter Smith,
de la Universidad de Arizona, responsable científico de la misión Phoenix, al
explicar que «esos pequeños trozos han desaparecido totalmente durante los
últimos días, lo que constituye una indicación perfecta de que se trata de
hielo». Smith relataba ayer
que «se había producido un debate entre el equipo técnico sobre si ese material
blanco que veíamos en las fotos era hielo o sal, pero la sal no se funde bajo
el Sol». Los expertos de la Agencia Espacial estadounidense han descartado la
posibilidad de que pueda tratarse de dióxido de carbono helado, o de que el
polvo pueda haber cubierto la placa blanca y brillante. Esas trazas blancas habían
aparecido bajo la acción de la pala del brazo robótico,
cuando escarbaba para retirar una porción de tierra destinada al análisis. Era
el pasado día 15, cuando la Phoenix llevaba ya 21 días sobre suelo marciano,
tras haberse posado en la región ártica del Planeta Rojo el pasado 25 de
mayo. Esa marca de la pala fue bautizada por los científicos como «Dodo-Goldilocks».
Los trozos desaparecieron en los últimos
días. Ver la zanja en su extremo inferior
izquierdo. Créditos: NASA/JPL-Caltech/University
of Arizona/Texas A&M University El pasado jueves, la pala de
la sonda se topó con una superficie muy dura cuando trataba de realizar otra
cata del suelo marciano, esta vez en una forma poligonal en el lugar
denominado «Wonderland». También podría tratarse de
hielo. «La pala ha cavado en un nuevo lugar y ha encontrado una capa muy
dura, a la misma profundidad que en la anterior palada», afirmaba Ray Arvidson, de la Universidad
Washington en Saint Louis (Missouri), uno de los científicos encargados del
movimiento del brazo robótico de la sonda. Después
de realizar hasta tres intentos de cavar en ese lugar, el brazo quedó
inmovilizado, tal y como debe reaccionar cuando topa con una superficie dura,
según ha sido programado. Perforar y
tomar muestras El brazo va equipado con un
pequeño taladro capaz de perforar unos cuantos centímetros diversos tipos de
superficies duras, y de tomar muestras del material que las compone para que
sean analizadas en uno de los ocho pequeños hornos
de que dispone la sonda. En su interior, las muestras pueden ser calentadas
hasta los mil grados centígrados con el fin de determinar su composición
química. La presencia de hielo en la
superficie de Marte no constituye una novedad para la Ciencia, pero esta
sería la primera vez que el hombre es capaz de observarlo y, probablemente,
de obtener muestras del mismo para analizarlo, algo que tratará de hacer la
Phoenix durante las próximas semanas. Desde las imágenes captadas
durante 2002 por la sonda orbital estadounidense Mars
Odyssey, y con las mediciones que efectuó por medio
de sus espectrómetros de rayos gamma e infrarrojos, los científicos saben con
certeza que existe una gran masa helada permanente en el Polo Norte marciano.
Precisamente en un lugar en el que la NASA supone que ese hielo es más
superficial -apenas unos centímetros bajo el suelo- es donde se posó hace ya
27 días la sonda Phoenix, sobre el permafrost o
mezcla de hielo y tierra -probablemente en una proporción 70 a 30- que forma
la superficie del polo marciano. Seguir la
pista a la vida Si alguna vez corrió el agua
por allí, habrá dejado su huella sobre la superficie y en los minerales que
la componen. En ese caso, las impurezas que la sonda pueda detectar en el
hielo tendrán mucho que decir sobre la historia geológica de Marte, sobre las
condiciones climáticas del pasado y sobre la posibilidad de que alguna vez
haya existido vida en el planeta. Marte es ahora demasiado
frío para que pueda existir en su superficie agua en forma líquida, pero tal
vez en un pasado lejano las regiones polares hayan conocido tiempos mejores,
climáticamente hablando. Al menos eso suponen los científicos de la NASA. El agua es, qué duda cabe,
el elemento esencial para la vida tal como la concebimos. Si está allí,
helada, tal vez un día estuvo en esa región en estado líquido. Entonces
existió al menos la posibilidad de que la vida se desarrollase en Marte. ¿La
hubo?, ¿no la hubo? Puede que la Phoenix proporcione una respuesta. Fuente:
ABC de Sevilla
http://www.nasa.gov/mission_pages/phoenix/main Informa: Ana Luisa Cid |
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