|
|
Adios a
Eugenio Siragusa
Carta de Giorgio Bongiovanni
EUGENIO SIRAGUSA HA TRASCENDIDO AL
CIELO EL 27 DE AGOSTO DEL PRESENTE AÑO. ACOMPAÑAMOS EN EL ESPIRITU A NUESTRO
PADRE ESPIRITUAL EUGENIO, QUE SERA ACOGIDO EN LA LUZ DEL PADRE ADONAI. SOMOS CONSCIENTES DE SU ETERNIDAD
ESPIRITUAL Y QUE EL ESTA VIVO EN LA LUZ. GIORGIO BONGIOVANNI Y TODOS LOS HERMANOS DE
URUGUAY Y LATINOAMERICA MONTEVIDEO (URUGUAY) 28 DE AGOSTO 2006 Eugenio Siragusa
Biografía publicada por Giorgio Bongiovanni en “Un Punto
en el Infinito”
Fragmento
Eugenio Siragusa
nace en Catania el 25 de marzo de 1919 de una familia de clase media. A la
edad de dieciseis años se alista a la Marina
Militar como submarinista, y durante la segunda guerra mundial recibe tres
cruces de guerra al valor y certificaciones de "conducta ejemplar y
valerosa". Empleado en la oficina de impuestos de Catania, se casa
sucesivamente con Rosaria Mirabella,
con la cual tiene dos hijos, Francesco y Liberto.
Lleva una vida absolutamente normal, trabaja, se dedica a la familia, es muy
querido por sus conciudadanos que lo consideran una persona recta y honesta. El 25 de marzo de 1952, el día que
cumplía sus treinta y tres años, eran las cinco de la madrugada cuando
Eugenio se encontraba en la plaza de los Mártires, frente a la estación,
donde normalmente tomaba el autobús para dirigirse al trabajo.
Desde aquel día en adelante, su vida cambió radicalmente,
aunque siguió trabajando honestamente y concienzudamente, como había hecho
siempre en la oficina de impuestos hasta el 1972 cuando se jubiló. Desde el
1952 al 1962 recibe una preparación espiritual intensa y profunda a través de
la telepatía o la sintonía directa. Escribe de hecho volúmenes enteros de enseñanzas de cada
género; sobre el origen de nuestro planeta y sobre la creación del hombre,
sobre la ley de la reencarnación, sobre la existencia de civilizaciones de
otros mundos, sobre el misterio de la redención de Cristo, sobre la presencia
en el planeta de grandes maestros espirituales, de seres extraterrestres que
nos vigilan siempre de cerca, sobre la indispensable experiencia de la
materia para lograr la beatitud, sobre la situación degenerativa del hombre y
otros muchísimos conceptos de naturaleza espiritual. El 30 de abril de 1962 empieza para Eugenio Siragusa la misión pública. En aquel día tuvo de hecho el
primer contacto directo con estos Seres provenientes de otros mundos. Se
encontraba en su casa cuando sintió una llamada interior, se asomó a la ventana
y vio uno de estos objetos sobrevolar el volcán Etna.
Subió en su Fiat 600 y emprendió la fuerte subida
que lo llevó a la altura de 1400 metros sobre el monte Sona-Manfré, cráter apagado ladera del
volcán. Dejó el coche y empezó a caminar. Cuando alcanzó un cuarto de la
subida, cerca de una encina, vio dos seres luminosísimos,
de casi dos metros de altura; la emoción lo paralizó, pero como la primera
vez, fue fulgurado por un rayo de luz que lo tranquilizó totalmente. Los dos "Seres de luz" estaban compuestos
totalmente de energía, su piel era muy clara, casi transparente, los cabellos
largos hasta la espalda, uno rubio y el otro moreno, los ojos grandes y
bellísimos de diferentes colores. Sus nombres eran Asthar Sheran e Itacar, seudónimo que
dio Eugenio Siragusa con la finalidad de que nadie pudiese
falsificar o manipular los mensajes que recibía de ellos. Narra, en particular, cuando fue llevado a bordo de un
medio volante junto a un contactado de Bolonia, Luciano Galli,
ahora desaparecido. Era el 1969, se encontraba en Ragalna,
cerca de Nicolosi, cuando tuvo este contacto,
durante el cual es conducido en la Luna Negra, una plataforma espacial que
recorre la órbita entre la Luna y Venus. Allí vio cuerpos aparentemente sin vida. Le explicaron que
eran cuerpos cuyos espíritus, según un procedimiento de desdoblamiento
controlado, personificaban algunos seres en la Tierra con el fin de cumplir
una misión. Eugenio tuvo 36 encuentros de este tipo, miles de contactos por
sintonía directa (espíritu-espíritu), por vía telepática y tantos otros mensajes.
Después de una serie de conferencias en Italia, en el 1972 dan inicio los
numerosos viajes de Eugenio Siragusa en todo el
mundo. Sucesivamente Eugenio Siragusa
limita su obra a la preparación de hombres y mujeres que él considera
"iniciados", y a escribir mensajes prevalentemente
de amonestación y de preocupación por el futuro de las generaciones jóvenes.
En setiembre de 1992, delante de los representantes de todos los grupos
esparcidos por el mundo que han seguido su obra, a las cámaras de diferentes órganos
de prensa sobre todo internacional, puso de manifiesto su retiro oficial de
la parte pública de su misión, en obediencia a lo que le habían comunicado
los extraterrestres. En particular, dejó oficialmente en manos de quién
escribe la responsabilidad de seguir la Obra de divulgación. Hoy Eugenio Siragusa vive en Nicolosi donde reside desde el 1977 con la segunda mujer,
Miguela Lecha y el hijo que tuvo en el 1979, Eli Paolo. Después de la separación oficial del suscrito acontecida en
el 1998 por diferencias de metodología, Eugenio recientemente difundió a
través de sus más estrechos colaboradores y en las páginas de internet cuanto sigue: PRUEBAS FOTOGRÁFICAS Eugenio Siragusa no ha suministrado
muchas pruebas fotográficas y filmaciones de sus contactos como
contrariamente, hicieron otros pioneros del contactismo
como Adamski y Meier. Son
los mensajes, sus profecías, en gran parte verificadas, y los testimonios
oculares, en constituir la mayor garantía de la autenticidad y de importancia
de su contacto. De cualquier modo, a pesar de ello, no han faltado documentos
fotográficos de notable interés que en cada caso han sido hallados siempre
durante los diversos contactos de Eugenio.
La serie de
imágenes sacadas por Antonio Giannuzzi, un operador
del "Centro Studi Fratellanza
Cosmica" de Lecce en
1975 bajo indicación específica de Eugenio constituye una de las colecciones mejores.
Podemos claramente ver como el objeto pasa del estado físico a aquel de
energía-luz. Más veces de hecho, el contactado ha explicado como estos Seres
están en grado de manipular la luz y la materia así como nosotros manipulamos
la arcilla. La fotografía que ha sido hecha por un fotografo
profesional de Acireale, el señor Tomarchio, durante la erupción del Etna
del 1969, probablemente durante uno de los encuentros de Eugenio Siragusa con los extraterrestres.
La única fotografía que Eugenio realizó personalmente en
Catania en el 1972 con una cámara fotográfica Minolta,
fue la del Ser extraterrestre que él definía Adoniesis.
De hecho, él le concedió dejarse fotografiar solo desde la espalda hacia
arriba. Su naturaleza de luz impresa en la película y el resultado es lo
visible en el recuadro (foto G) con los relativos análisis efectuados con la
computadora que evidencian que el ser es andrógeno. Se distinguen con
claridad los grandes ojos y la silueta de la nariz, pero el rostro aparece
protegido por un casco y a la altura de la boca se deja ver un aparato
astro-audio, similar a un micrófono. Por la fisonomía del rostro no es
posible distinguir si el ser es masculino o femenino. Eugenio, de hecho,
explicó que se trataba de una entidad muy evolucionada andrógena de la quinta
dimensión.
Artículo completo en : http://www.unpuntoenelinfinito.com/eugeniosiragusa.htm Cortesía Giorgio Bongiovanni Comentario personal Eugenio Siracusa,
sin duda un hombre valiente y polémico que defendió su verdad por siempre… descanse en paz. Informa desde México, Ana Luisa Cid |
|