El ovni apareció en su campo visual, dijo el testigo, estimando que el objeto medía 7 metros de longitud. Con aspecto metálico, reflejando la luz del sol y girando sobre su propio eje.
City TV presentó el reportaje.
Daniel Prieto es profesor de idiomas en Bogotá, Colombia.
Tiene más de 30 años interesado en el fenómeno ovni y asegura que es contactado.
El 8 de mayo de 2009 capturó un video que ha sorprendido a los investigadores.
Hasta el día de hoy se ha considerado que es un material auténtico, sin manipulación.
El profesor dirige un grupo ufológico llamado “Zona Sigma”.
Entrevista con Daniel Prieto
Por Ana Carolina Zapata Ospina
Diario El Tiempo, año 2008
Fragmento
En diciembre, algunos residentes cercanos al Humedal Córdoba, creyeron ver un ovni. Daniel afirma que no sólo es cierto, sino que estuvo volando en ese lugar y que tiene un video donde claramente se ve la nave aterrizando. Esta es su historia.
¿Cuándo fue la primera vez que vio una nave?
- Tuve mi primer contacto cuando tenía cuatro años, ellos me visitaron en mi casa, pero como era pequeño tuvieron que esperar hasta que creciera para encargarme una misión. Cuando sucedió, recuerdo que estuve sentado en una gran mesa y unas personas me observaban, no recuerdo más, lo cierto es que esta información fue sacada de mi cerebro a través de la hipnosis.
¿Las naves continuaron apareciendo?
- Sí. Yo estudiaba en el Colegio de La Salle y a veces me volaba de clase, me iba para la cancha donde hacían educación física y, curiosamente, veía las naves posándose sobre otro estudiante, con el cual me reencontré hace poco, William Chávez. Lo que me parecía extraño, en esa época, es que nadie parecía notarlas.
¿Qué misión le encargaron?
- Cuando crecí seguía viendo las naves en la calle, en el colegio, hasta que me acostumbré a su presencia. Estos señores me encargaron la misión de fotografiarlos y grabarlos en video para dar a conocer al mundo que ellos están aquí. Todavía hay mucha gente incrédula y por eso ellos no se manifiestan abiertamente. El propósito nuestro es preparar a la humanidad para el contacto masivo que va a ocurrir en unos pocos años.
Nos llaman los contactados de primer orden, no somos gurús, ni sugerimos un cambio de actitud en la humanidad, simplemente somos voceros de esta realidad, tenemos un soporte científico, no es subjetivo, ni desde el punto de vista dogmático y religioso, porque este fenómeno no tiene que ver con esos aspectos.
¿Quiénes son ellos?
- Los señores que se contactan conmigo son seres humanos terrestres, solo que están 20 mil años más evolucionados que nosotros. Físicamente son como tú o yo, como cualquier persona. La historia los reconoce como Atlantes, todas las escrituras sagradas antiguas hablan de su presencia en la Tierra.
Su cultura había decaído y ocurrió una tragedia que destruyó completamente sus ciudades. Habían avanzado tanto tecnológicamente que ya no reconocían la existencia de Dios.
Lo que sucedió fue que los pleyaditas (extraterrestres que viven en la galaxia de las Pléyades) vinieron en sus naves y rescataron a la élite intelectual, moral y científica. Cuando la Tierra se estabilizó ellos regresaron al planeta, sus ciudades están en los polos y en el fondo del mar y nosotros no los podemos ver a menos que ellos quieran.
¿Cómo lo contactan?
- Me dan instrucciones telepáticamente sobre cuándo se van a presentar para que yo pueda grabarlos. Lo que ocurre después es que ellos me dan una instrucción intelectual, es una metaprogramación, esto quiere decir que la información llega directamente a las neuronas. Estos señores me dan información sobre temas como las relaciones humanas, el amor, la política.
Cuando va a ocurrir un avistamiento, me dan permiso de llevar algunas persona para que los vean, algunos residentes de mi barrio han visto las naves y cuando esto ocurre me buscan para avisarme lo que está sucediendo. He tomado fotos desde el jardín, lo más lejos que he ido es Humedal.
¿Por qué aparecen en este lugar?
- Este lugar lo he denominado ‘zona sigma’, es un portal de entrada y salida de ovnis, pero además las naves extraterrestres pasan por aquí y siguen hacia el cerro de Guaica, que para ellos es igual al punto VOR de los aviones.
Esta ‘zona sigma’ limita con el Humedal Juan Amarillo, entre las calles 116 y 127, se conecta con Niza Antigua. En este lugar tienen contacto conmigo desde 1976.
Ellos son extremadamente discretos, programan los encuentros a altas horas de la noche o en horas inesperadas, donde el común vivir de personas de la zona no se interrumpida por este fenómeno.
¿Cómo fue el contacto de hace 30 años?
- En ese momento estaba de visita en las ruinas arqueológicas de San Agustín en el Huila, me quedaba en una cabaña y nos habían robado el dinero; un amigo tuvo la idea de hacer collares con chaquiras para reunir el dinero del regreso.
Era muy tarde en la noche, de pronto vi que las chaquiras saltaban y pasaban de una canasta a la otra. Luego todo se nubló y me sentí flotando en la habitación, estaba suspendido en el aire, pero la posición era como cuando a uno lo cargan, después sentí que descendía por unos escalones y baja y baja. De un momento a otro, estaba al frente de unas personas que me miraban, el salón era de un tamaño descomunal, todo era de cristal y oro.
Cuando regresé experimenté lo que en el mundo de la ufología se conoce como missing time (tiempo perdido), que se refiere a que uno físicamente cree que pasó un minuto, pero en la realidad pasaron horas, ese día perdí cuatro horas de mi vida.










