Un cráneo encontrado en Chihuahua, en 1930, es conocido como el Starchild o el Cráneo del Niño de las Estrellas.
De acuerdo al investigador Lloyd Pye, la reliquia mexicana presenta más de 25 anomalías que lo hacen muy diferente al de un ser humano.
.
.
.
Programa “La Sobremesa”, Cadena Tres
..
.
Un poco de historia, antecedentes
Fuente: Libro Starchild, el Cráneo Alien-Humano
Una familia de procedencia mexicana que vivía en El Paso, Texas, estaba visitando a familiares en uno de los pueblos de Barrancas del Cobre (en Chihuahua, México). Uno de los miembros de esta familia era una chica de 14 ó 15 años, que un día salió del pueblo para explorar su entorno. Llevaba consigo una cesta para guardar frutas y demás cosas que esperaba encontrar en su camino.
A una distancia considerable del pueblo, la joven encontró la entrada de una mina abandonada. Los habitantes de la aldea le habían advertido a los recién llegados, de no entrar en las minas, ya que eran peligrosas. Pero eso era un riesgo que casi cualquier joven hubiera tomado, y así lo hizo ella.
En el interior de la mina la joven encontró un esqueleto humano recostado en sus espaldas sobre el piso de tierra. Junto al esqueleto vio una tumba poco profunda, cubierta por tierra no comprimida, y se dio cuenta que podía removerla con las manos. Contenía otro esqueleto, uno que ella más tarde llamaría “deformado”.
La chica decidió que iba a tratar de llevarse ambos esqueletos para donarlos a su colegio en Texas. Puso todos los huesos en la canasta que había traído.
Pero la muchacha se dio cuenta de que no podía decirle a los aldeanos que había desecrado dos esqueletos de antecesores, así que decidió tomarse unos pocos días para idear un plan y llevárselos a su casa. Escondió todos los huesos debajo de unas raíces expuestas de un árbol que crecía al lado de un arroyo. Esa noche, las lluvias torrenciales crearon una inundación repentina en el arroyo, y los huesos fueron arrastrados por las aguas. Dos días más tarde ella encontró sólo los cráneos y la mitad derecha del maxilar superior del cráneo deforme, prendidos en los arbustos aguas abajo del lugar donde los había escondido.
Ambos cráneos fueron dañados por el arrastre de la corriente violenta. A pesar de ello, la niña estaba contenta de tenerlos, así que los escondió entre sus pertenencias cuando regresó a su casa en El Paso. Para el resto de su vida los mantuvo como recuerdos, “souvenirs” únicos de su viaje a México, siempre suponiendo que el cráneo deforme era una especie de deformidad natural.
Algunas anomalías del Starchild
Cinco piezas dentales retenidas
.
¿Era un niño?
Inicialmente se pensó que tenía poca edad al momento de su muerte, que era un niño de cinco o seis años. Y esto porque las radiografías del maxilar revelaron que había piezas dentales retenidas (que estaban por salir), como sucede en la etapa de la dentición temporal. Y aunque eran muchos dientes amontonados, se sabe de las piezas supernumerarias, pero bueno, en esto se basó el Dr. Lloyd Pye para darle el nombre que ahora conocemos. Sin embargo, al paso del tiempo y las investigaciones, las cosas cambiaron y es el mismo doctor Pye quien aclaró este aspecto: “Darle este nombre fue un error significativo. Cada vez que los científicos lo escuchan, su nombre desencadena los prejuicios arraigados contra todo lo relacionado con ovnis y extraterrestres. Nuestra suposición inicial de que se trataba de un niño resultó ser equivocada, ya que al extraer una pieza dental del Starchild nos dimos cuenta que tenía raíces largas y fuertes, como los dientes permanentes, además exhibe rayas y cráteres en el esmalte que indican fuerza en la masticación”.
Análisis
Diversos laboratorios han participado en el estudio del cráneo, realizado radiografías, tomografías, análisis bioquímicos y de ADN.
En el año 2003 analizaron el ADN mitocondrial (el que está fuera del núcleo de la célula y que sólo lo transmiten las madres). En éste se determinó que Starchild tuvo una madre humana, con características normales.
En este punto de la investigación algunos dieron “carpetazo” al asunto, el Starchild es humano, ya no es interesante. Sin embargo, faltaba recuperar el ADN nuclear.
La prueba de radiocarbono dató al cráneo con 900 años de antigüedad, por lo que se trata de un ADN antiguo.
En el 2003 no había la tecnología actual, era difícil estudiar el ADN nuclear antiguo con las técnicas de entonces. Y fue hasta este año, el 2010, en que un genetista logró rescatar una parte significativa del ADN nuclear del Starchild.
El resultado más notable es que una parte de ese ADN no tuvo coincidencia con otro ser de la Tierra: planta, animal o humano.
“No se encontró similitud significativa”, reportó el Instituto de la Salud (NIH), con sede en Maryland, Estados Unidos.
Comentarios
Agradezco a Juan Von Trillion por la entrevista que me concedió, así como la autorización para publicar un fragmento del libro Starchild, el Cráneo Alien Humano.
Este libro está disponible en papel y en versión digital.
Para obtener el libro, o saber más de este caso, ingrese al blog del Proyecto Starchild.
Como mexicana, y aficionada a la Ufología, me interesa mucho esta pesquisa. Quiero saber cuáles son los análisis que se han realizado y la opinión de los expertos. Por eso formo parte del Proyecto Starchild, siendo la primera y única integrante de México, hasta el día de hoy.
Resumiendo: Este expediente no está cerrado aún, toda vez que falta realizar la secuenciación del genoma completo y sólo hasta entonces determinarán oficialmente el origen y naturaleza del Starchild, ¿terrestre o desconocido?
Lo que conocemos es alentador, pero no definitivo.
He quedado con Juan Von Trillion de seguir en contacto, pendiente de las novedades, mismas que compartiré con los lectores de esta página.
Por petición expresa de Juan no publico referencias de su persona, pero sirva saber que es un miembro muy importante del Proyecto Starchild.
History Channel
.
<< ANTERIOR INICIO SIGUIENTE >>
.










